En todos los casos es necesaria una consulta con un dermatólogo.
Desde el momento de producida la misma, hasta la posibilidad de plantear un tatuaje, deben haber transcurrido por lo menos dos años.
En cada caso se estudia la forma, dirección y ubicación, se levanta un plano y se procede a estudiar las opciones de diseño como en cualquier trabajo especial o cover.
Una vez elegido el diseño, se plantea el mismo sobre la cicatriz en Body Painting.
En los casos en que la cicatriz posee relieve, es posible adaptar al mismo como parte integrante de un diseño a los efectos de disimularlo casi hasta perderlo.
La sensibilidad de la zona puede ser normal, como también puede estar anulada, en el mejor de los casos.